Serie árboles

Esta serie tiene su origen en mi gusto por el paisaje, en la observación del horizonte que recoge cielo y tierra. Después de otear sobre lejanas tierras multicolores comencé a buscar un elemento que llevará mi mirada más allá. Árboles sugerentes, simples, solitarios sobre una linea infinita.

Pintar árboles solitarios en un entorno blanco, imposible. No proyectan sus sombras completas, sus copas, esas que son multicolores y asimétricas no se reflejan. Flotan. Hay soledad, individualidad, nunca compañía. Son mundos aparte, cada uno en lo suyo. 

Árboles que son símbolo de vida, árboles que conectan el cielo y la tierra.

Riqueza en colores, difuminados que sugieren otras presencias, bordes que se pierden en esas atmósferas, de nuevo, imposibles. Horizontes velados, tímidos, cubiertos por una niebla infinita.

Cada uno es uno, cada árbol es tú o yo.