Libros-objeto

Todo empezó cuando decidí intervenir un libro. Para mí los libros habían sido objeto de culto, nunca jamás pensé en romperlos, usarlos, recontextualizarlos, resignificarlos. Tampoco en que podían tener el estatus de una obra de arte.

Me he ido haciendo a la idea de que los objetos no sólo están en nuestros conceptos, viviendo allí con sus mitos y sus defectos, sino que yo puedo devolverles una vida nueva que jamás pensaron.